Aislamiento paredes

Qué aislamiento necesitas según tu pared, clima y presupuesto

El aislamiento de paredes depende del tipo de muro, del clima y del presupuesto disponible. No es equivalente una pared fría por puentes térmicos, un muro con cámara de aire desaprovechada o una fachada exterior muy expuesta al viento y la lluvia. La decisión se ordena en tres ejes: por dónde aislar (interior, exterior o aislamiento de paredes sin obra mediante insuflado), con qué material (lana mineral, celulosa, EPS/XPS, corcho, soluciones reflexivas o pintura termoaislante) y qué nivel de intervención admite la vivienda.

En edificios existentes conviene verificar si existe cámara de aire. En viviendas con muro doble, el relleno mediante insuflado con celulosa o lana mineral permite un aislamiento de paredes sin obras y con mínima intervención. Si no hay cámara, lo natural es optar por aislamiento de paredes interiores con trasdosados o paneles. Cuando se puede actuar desde el exterior, el estándar de continuidad es el aislamiento de paredes exteriores mediante SATE, que reduce puentes térmicos y mejora la inercia interior.

Aislamiento de paredes sin obra

El aislamiento de paredes sin obra es viable cuando existe cámara de aire en muros de doble hoja. El proceso se basa en una inspección previa (endoscopia cuando procede) para verificar continuidad, limpieza y ausencia de restos. A continuación se practican orificios de pequeño diámetro y se insufla celulosa o lana mineral a la densidad especificada para evitar asientos, con control de caudal y presión.

La celulosa insuflada destaca al rellenar huecos de forma homogénea y aportar regulación higrotérmica; la lana mineral insuflada sobresale por estabilidad dimensional y comportamiento al fuego. El resultado es una mejora clara del confort con mínima invasión de la vivienda y un acabado casi invisible tras el repintado. No obstante, el insuflado no corrige puentes térmicos de frentes de forjado o pilares; en esos casos, conviene complementarlo con actuaciones puntuales en el interior o sellados específicos.

Si hay humedad por filtración en la hoja exterior, el insuflado se pospone hasta resolverla. Tampoco se recomienda cuando la cámara es inexistente, muy estrecha o está atravesada por instalaciones sin control.

El aislamiento en paredes permite

Este efecto se traduce en un mayor confort térmico sin necesidad de modificar los hábitos de uso de la vivienda.

REDUCIR LAS PÉRDIDAS TÉRMICAS A TRÁVES DE LOS MUROS EXTERIORES

MEJORAR LA ESTABILIDAD DE LA TEMPERATURA INTERIOR DURANTE TODO EL AÑO

DISMINUIR EL CONSUMO ENERGÉTICO EN INVIERNO Y VERANO

Aislamiento de paredes interiores: trasdosados, paneles y pintura térmica

En el aislamiento interior el objetivo es crear una capa térmica continua y estanca, minimizando cortes. El sistema más versátil es el trasdosado autoportante: perfilería ligera anclada a suelo y techo, rellena con lana mineral o panel semirrígido, y cerrada con placa. Permite pasar instalaciones, controlar espesores y resolver encuentros con cintas y sellados. Cuando el espacio es crítico y el soporte está regularizado, un trasdosado directo con panel aislante adherido y placa reduce centímetros, a costa de exigir mayor precisión en la ejecución.

Un buen acabado interior exige especial atención a encuentros con pilares, techos y suelos, donde suelen aparecer puentes térmicos si no se detallan correctamente. La ventaja del interior es la rapidez de obra y el control del resultado estético, lo que permite mejorar el confort con intervenciones planificadas por estancias.

Como consecuencia, las paredes interiores mantienen una temperatura más equilibrada, lo que elimina la sensación de pared fría y mejora el confort general de las estancias, especialmente en invierno.

Aislamiento de paredes exteriores: SATE, revestimientos e impermeabilización

Cuando la fachada es accesible, el SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) ofrece la mejor continuidad. El sistema envuelve el edificio, corrige puentes térmicos en frentes de forjado y pilares, y mantiene el muro estructural en un rango templado, estabilizando la temperatura interior. La base del SATE combina panel aislante (EPS, grafito, XPS, lana mineral o corcho) adherido y anclado, una capa de mortero armado con malla y un acabado final compatible.

Una fachada aislada rinde más si se acompaña de impermeabilización y sellados adecuados. Juntas, cajones de persiana, precercos y encuentros de carpintería deben resolver estanqueidad y continuidad térmica. Cuando es necesario fijar toldos, aires acondicionados u otros elementos, se recomiendan anclajes compatibles con SATE para evitar puentes puntuales y condensaciones. Aunque la inversión inicial puede ser superior a un trasdosado, el exterior ofrece mayor coherencia térmica y revalorización estética, con acabados mediante revocos, morteros coloreados o aplacados ligeros.

Errores comunes y cómo evitarlos: puentes térmicos, humedad y espesores insuficientes

  • Aislar sin diagnosticar. Verificación previa de cámara de aire, humedades y soporte antes de elegir sistema.

  • Humedad no resuelta. Si hay filtraciones, primero se reparan fachada y sellados; después se aísla.

  • Espesor insuficiente. El dimensionado debe responder al objetivo térmico y a la continuidad, no a “lo que quepa”.

  • Puentes térmicos en encuentros. Pilares, forjados, jambas y cajas de persiana se tratan con remates y sellados adecuados.

  • Insuflado sin control. Densidad y continuidad del material deben comprobarse para evitar bolsas y asentamientos.

  • Fijaciones y sellados deficientes. En SATE se emplean anclajes compatibles; en interiores se cuidan juntas y frenos de vapor cuando proceda.

Beneficios a largo plazo del aislamiento en paredes

Un suelo bien aislado contribuye directamente a:

TRANSFORMAMOS LA RESIDENCIA DE MAYORES EN TIEMPO RECORD

Empresa especializada en el aislamiento térmico y acústico.

Materiales empleados

Lana de roca

Es un material que se comporta de manera excelente en el aislamiento térmico y acústico, por sus grandes propiedades. Ofreciéndonos resistencia al fuego y al agua.

LANA MINERAL

La lana mineral blanca combina la funcionalidad del aislamiento de la lana de roca, siendo un material ecológico y resistente al fuego.

La celulosa es un material 100% sostenible y reciclado. Brindando eficiencia energética y confort gracias a sus grandes prestaciones aislantes

Su característica principal es su ligereza, lo que permite instalarlo en zonas de difícil acceso

Preguntas frecuentes sobre aislamiento paredes

¿Es mejor aislar por dentro o por fuera?

Si la fachada es accesible, el aislamiento por el exterior ofrece continuidad y reduce puentes térmicos; el interior es la vía rápida cuando no se puede actuar en fachada.

 No. Puede mejorar confort superficial, pero no aporta el espesor ni la resistencia térmica de un sistema de masa.

Sí, cuando existe cámara de aire en buen estado, el insuflado es una intervención rápida y poco invasiva.

En cavidades, ambas funcionan: la celulosa destaca por homogeneidad y regulación higrotérmica; la lana mineral por estabilidad y comportamiento al fuego.

Primero se diagnostica y corrige la causa; el aislamiento llega después, con gestión del vapor y sellados para evitar condensaciones.

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